Revolución Industrial y Café

¿Por qué el café de Colombia?

El café era un producto que por su fácil manejo y la poca inversión de capital; se expandió fácilmente en la economía campesina colombiana. Durante la colonización entre 1874 y 1920 el café se desplazó de oriente a occidente, buscando mejores tierras que estuvieran entre 900 y 1700 metros sobre el nivel del mar, mejorando su calidad y el acceso a los puertos de exportación.

Gracias a la producción del café en Colombia, se dio inicio a la industrialización del país, fue la puerta al capitalismo mundial, permitiendo el acceso a importaciones y el desarrollo del río grande de la Magdalena, sus puertos y regiones. Como lo dijo Mariano Ospina Pérez en la carta dirigida a Alfonso López Pumarejo en 1934 argumentando sobre lo que el café significaba para Colombia: “La Industria cafetera constituye la “-gran universidad popular de Colombia-”. 

Transporte cafetero

Uno de los grandes problemas que presentó la comercialización del café fue el medio de transporte para que este pudiese salir de las fincas productoras de regiones como Antioquia, Cundinamarca, Caldas y Tolima y llegase hasta los centros de comercio y trilla; aunque se utilizaba la mula y este se mantuvo hasta comienzos del siglo XX; era un sistema muy lento y retardaba el proceso de llegada al punto de venta. Luego que el café se encontraba en las trilladoras o puntos de comercio era cargado en buques por el río grande de la Magdalena, que para esa época ya contaba con más de 20, los cuales trabajaban sin descanso.

Una de las soluciones lentas y tardía fue la construcción del ferrocarril a finales del siglo XVIII y solo hasta el año 1910, el ferrocarril de Girardot se empalmó con el de la Sabana; pero las comarcas cafeteras del suroeste antioqueño y la región caldense se encontraban incomunicadas; la construcción del cable aéreo que uniría a Caldas y Tolima (Manizales con Mariquita), empezaba su construcción en 1920, y de ahí era llevado para Honda, luego embarcado por el río Grande de la Magdalena para que llegará al puerto de Barranquilla.

Con el pasar del tiempo el café toma una nueva ruta para su exportación y lo hace por el ferrocarril del Pacífico para llegar a Buenaventura, dejando atrás el río grande de la Magdalena, además que esta ruta era más lenta, difícil y costosa, según Machado (1983), en 1950 se exportó por Buenaventura el 64% del café y por Barranquilla el 29.7%; en 1960 sólo salía por este último puerto el 3.5% del total de las exportaciones de café.

Cuando llega al poder el partido Liberal en 1930, el ministro de Obras públicas Germán Uribe, pone en tela de juicio las leyes aprobadas y desea promulgar nuevas leyes en materia de infraestructura de transporte. El congreso promulgó la Ley 29 de 1931 donde se debe crear el Consejo Administrativo de los Ferrocarriles Nacionales, asignándole funciones de organizar, regular y administrar la construcción y el mantenimiento de los ferrocarriles y manejar las relaciones laborales.

El Gobierno de Enrique Olaya Herrera consideró que invertir en vías, traería beneficios económicos y desarrollo para el País por lo consiguiente promulgó la ley 88 de 1931, donde se aprueba el presupuesto para la elaboración de la red de carreteras nacionales con una longitud de 6204 Kilómetros, siendo esta la nueva alternativa para el transporte del café.

Evolución de las organizaciones cafeteras desde 1870 en Colombia

Desde 1870, los productores colombianos buscaban agremiarse para combatir entre todos las vicisitudes que conllevaba la producción, comercialización y venta del grano.

El 15 de diciembre de 1871 se fundó la Sociedad de Agricultores de Colombia con el objetivo de “promover el adelanto y defender, por medio de la discusión pública, los intereses de los agricultores”, esta sociedad fue creada por agricultores y propietarios de fincas productoras en la Sabana de Bogotá; pero para el año 1875 ya había dejado de funcionar. En 1893, se fundó en Madrid Cundinamarca la Sociedad de Agricultores de Cundinamarca.

Estas sociedades fueron perdiendo su enfoque y objetivo, lo que producía una falla inminente y terminaban por cerrarse; por parte del Gobierno, no se recibía el apoyo necesario, ya que estos daban prioridad a la elaboración de infraestructuras, descuidando por completo los temas de agricultura.

Gracias a los esfuerzos y visión que tenían los productores cafeteros para agremiarse, se puede crear el departamento de Agricultura y del órgano divulgativo en 1878.

Para el año 1904 se llamaba Sociedad de Productores de Café y una de sus primeras tareas fue con las diferentes compañías navieras del río Grande de la Magdalena para la organización de los fletes; en 1906 cambia de nuevo su nombre por Sociedad de Agricultores de Colombia “SAC”.

La SAC para el año 1911, realizó un pliego de peticiones con el objetivo de desarrollar y dar la importancia pertinente a la agricultura; uno de los puntos fue la creación del Ministerio de Agricultura el cual se concretó con la ley 25 de 1913. En 1915 se creó la escuela Superior de Agronomía y en 1923 el Banco de Crédito Territorial.

En 1924 cambia el Ministerio de Agricultura por el Ministerio de Industria y Comercio, se crea el Banco Agrario Hipotecario y Fedecafé, además que se introdujeron al país semillas y plantas mejoradas, optimizando sus producciones.

Para el año 1932 durante la Presidencia de Enrique Olaya se vuelve a crear el Ministerio de Agricultura, pero solo hasta 1947, este Ministerio toma autonomía y voz propia.

La SAC, seguía gestionando para que los procesos de producción se tecnificaran, y le solicitaba el apoyo del Estado frente a políticas que favorecieran los productores colombianos, el mejoramiento y construcción de vías, la rebaja de los fletes y tarifas para la exportación, y la búsqueda de incentivos económicos para solventar los créditos extranjeros; la SAC, tenía una deficiencia sobre el manejo de la industria y el mercado.

La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) es fundada el 27 de junio de 1927 con el objetivo de promover los cultivos de café y la exportación del grano, también busca bienestar y garantías para los caficultores.

El Congreso de la República aprobó la ley 76 de 1927, dándole a la FNC, autoridad para administrar y gestionar los ingresos que se derivaban del impuesto del gravamen del café que se exporte, (diez centavos por cada saco de sesenta kilogramos). Esto se hace posible gracias al contrato firmado el 15 de octubre de 1928 entre la FNC y el Gobierno; donde este último debía transferirle todos los ingresos obtenidos del impuesto, los cuales impulsaron y fortificaron a la Federación y permitieron crear el Fondo Nacional del Café (FONAC).

“FONAC” se creó mediante el Decreto-ley número 2078 del 22 de noviembre de 1940, como una cuenta especial en el Banco de la República, pero se convirtió en un mecanismo permanente, una vez terminada la segunda guerra mundial y normalizado el suministro y los precios del producto en los mercados. Este mecanismo permitió a FEDECAFE intensificar la compra interna del grano, la cual continuó después de la terminación del Pacto de Cuotas para mantener unas existencias que le permitieran regular los precios del café.

En el año 1938  la Federación crea CENICAFÉ (Centro Nacional de Investigadores de Café), con el objeto de estudiar los aspectos relacionados con la producción en las fincas, la cosecha, el beneficio, la calidad del grano, el manejo y la utilización de los subproductos de la explotación cafetera, y la conservación de los recursos naturales de la zona cafetera colombiana y uno de sus desafíos es el desarrollar tecnologías apropiadas para la producción del grano, en términos de sostenibilidad económica, ambiental y social.

Cenicafé se encuentra localizada en Chinchiná, en el departamento de Caldas, y posee 8 estaciones experimentales distribuidas en las tres cordilleras; la Estación Central Naranjal ubicada en Chinchiná, Caldas, y las Estaciones Experimentales Pueblo Bello en Pueblo Bello Cesar, Santander en Floridablanca, Santander, El Rosario en Venecia, Antioquia, Paraguaicito en Buenavista, Quindío, La Catalina en Pereira, Risaralda, Líbano en Líbano, Tolima y El Tambo en El Tambo, Cauca. Estas Estaciones Experimentales reúnen las condiciones ambientales representativas de la mayoría de las fincas cafeteras del país.

Su Centro de investigación se reconoce por Colciencias como actor del SNCT mediante resolución 229 de 2018 y se encuentra vigente hasta marzo de 2023.

Bibliografía

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